Mural hecho con tapitas de plástico en Mendoza

Allí se hizo un mural íntegramente con plásticos recuperados. Quien nos va a contar cómo fue este proceso es Guido García Zalazar. Su trayectoria es un camino que empezó en clases de arte terapia en lugares de riesgo social, siguió una temporada como gestor cultural junto al equipo de Derechos Humanos de Godoy Cruz (de donde empieza a germinar la idea del muralismo) mientras trabajaba de voluntario en la Cámara de Diputados, legislando y asesorando sobre las políticas ecológicas y culturales.

Yarará eligió trabajar con materiales recuperados que sabía que la Dirección de Medio Ambiente del municipio podía aportar. Una vez que sabían con qué iban a crear, decidieron que la mejor técnica para hacerlo era la de mosaico indirecto. Ahora faltaba sentarse y dejar que la creatividad haga el resto. Entonces Víctor, Noelia y Guido -los pioneros del Colectivo- hicieron “un torbellino de ideas con imágenes representativas”.

¿Cuál fue el resultado? Las imágenes de una “serpiente emplumada (propia de nuestros pueblos latinoamericanos, simbolizando la transformación y la unión del cielo y la tierra); y la del personaje meditando inscrito dentro de la simbología del reciclaje (haciendo referencia a la actitud reflexiva sobre la contaminación del medio ambiente)“, detalla Guido.

El mural, ubicado en la ciclovía de Godoy Cruz, necesitó de mucha organización y de esa necesidad, muy naturalmente, nació el colectivo Yarará. Guido dice: “la experiencia de trabajar con materiales de desecho era una búsqueda individual de cada uno que se unificó en esta experiencia”.

Más allá de todas las especificaciones técnicas que podría darles sobre el largo y ancho de la obra y demás, quiero determe en contarles el concepto que subyace y que, desde los cimientos, impulsa algo que es más que un retazo muy lindo de arte. ¿Por qué lo digo? Porque “Yarará es un grupo interdisciplinario de trabajo que nace como suma de individualidades preocupadas en formas alternativas de enseñanza, aprendizaje y concientización desde lo artístico, y a tono con los problemas actuales de la comunidad, a nivel regional y mundial“.

De hecho, están trabajando activamente con la problemática de los residuos urbanos y su reutilización como materia prima para obras de arte. “El objetivo es transformar los residuos en obras de arte urbanas a través de murales, instalaciones, esculturas. La creciente cantidad de residuos sólidos urbanos (RSU), que se generan es preocupante. La acumulación es un problema ambiental que, sin reciclar, reutilizar o reducirlos, implica un desaprovechamiento de su valor potencial”. Desde lo que Yarará puede, que no es poco, aporta a la solución de este problema, “se plantea una solución accesible, artística y educativa“.

Están más que interesados “en el lugar que ocupan el arte y la cultura en nuestra sociedad y por la concientización sobre las problemáticas en relación al medio ambiente, la ecología y la reutilización de materiales de desecho; en un mundo saturado de información, consumo y contaminación“. Su trabajo no se limita a hacer piezas estéticamente bellas sino que buscan con ellas “el crecimiento del ser humano hacia el buen obrar y los vínculos saludables entre las personas”, apunta Guido y mi intervención está de más porque lo explica todo tan bien.

En vistas a los despertares de un nuevo paradigma, trabajan de una manera inclusiva, con adultos y niños, y todo aquel que se quiera sumar. Los objetivos que se pusieron incluye formar un grupo donde no haya jerarquías sino competencias en la actividad; “revalorizar la enseñanza práctica, participación y cooperación del ciudadano (en especial de los niños) permitiendo plasmar el mensaje y el sentimiento de cuidado y respeto por el medio ambiente y la naturaleza”. Poca cosa, ¿no? 😉

Al hacer la obra buscan que la comunicación entre la obra y el espectador sea fluida “y no la mera contemplación del arte de galería”, señala. El concepto de arte que ellos manejan es muy claro: “”el arte es un sentimiento latente en cada uno de los seres humanos, si somos responsables y nos detenemos a cultivarlo, descubriremos que puede ser una herramienta transformadora y trascendental”.

“Nos consideramos trabajadores de la cultura y generadores de proyectos ecoartísticos. Trabajamos de forma independiente, con el apoyo de municipios, instituciones y O.N.G.s interesadas”. Basta ver esta obra para sentir que a este grupo artístico lo esperan muchos desafíos. Vía pública, clubes de barrio, intervenciones callejeras, escuelas, para ellos el mundo es un lienzo en blanco donde las formas y el color sirven como medio para llevar un mensaje claro: ¡hay que cuidar al planeta ya!

Lo importante es abrir los ojos y darnos cuenta que somos parte de esta problemática ambiental y quedarnos en la angustia no sirve de nada. Mirar para otro lado y seguir el juego sistemático de consumo irresponsable empeora las cosas. Hay que actuar y esto no implica que tenga que ser una tarea sacrificada o aburrida!“, dice Guido y su verdad es tan clara que retumba para cada rinconcita virtual y real donde se la oye.

Aplausos y ovación para el espíritu de estos jóvenes mendocinos que, desde las más variadas ramas del quehacer de la vida misma, se juntaron a crear arte y ayudar a que más personas entiendan que la Madre Tierra está viva y que necesita nuestros cuidados hoy más que nunca.

Quiénes componen Yarará:

Víctor Rotili, Profesor de Artes Plásticas.
Noelia Rébori. Licenciatura en Historia de las Artes Plásticas. Se dedicó al diseño y realización de juguetes artesanales en madera y reciclados. Estudia y practica permacultura.

Eugenio Montecchiari, Diseño Gráfico. Diseña y produce juguetes artesanales en madera y materiales de desecho “Tekton Toys”.
Franco Mauricio Galeone, Diseñador gráfico. Su objetivo personal y laboral es fomentar prácticas sustentables y ecológicas.
Maximiliano Castro. Artes Plásticas. Es, además, fotógrafo, el encargado de dejar registro y documento audiovisual para el Colectivo Yarará.

Otros voluntarios y posibles futuros integrantes de nuestros trabajos son Helga Aranda, Luisa Olguín, Leo Oyarzabal, Gabriel Dumit, Gonzalo Carabajal, Ciro Montecchiari

Para contactar al Colectivo Yarará:

arte@facebook.com

Mail:colectivoyarara@gmail.com