Consejos para empezar una huerta: semillas, almácigos y transplantes

 

Arrancamos, entonces, con algunas nociones básicas para organizar tus tareas de huerta.

1. Semillas

Los especialistas dicen que lo primero es no olvidar que las semillas son seres vivos y, por consiguiente, necesitan oxígeno.

malakinis

Hay que guardarlas en un lugar fresco, ventilado y oscuro. La idea, básicamente es que la semilla no tome humedad ni luz, para que no germine en condiciones que no son las óptimas. Si se as conserva adecuadamente pueden durar varios años.

2. Almácigos

¿Cómo hacerlos? Muy fácil. Primero, sabé que vale usar macetas grandes, cajas, cajones, bolsas y hasta “canutos” de papel higiénico. Segundo, poner en ellos sustrato (tierra abonada) que permita la germinación y desarrollo de los primeros estadios. El sustrato se puede comprar en cualquier negocio del rubro y hasta en supermercados. Por lo general, vienen con algún tipo de fertilizante incorporado (es orgánico, ya que son del tipo compost).

Sembrar la semilla y darle humedad. Luego, mucho amor y paciencia hasta que pueda pasarse a su lugar definitvo. Importante: se debe transplantar recién cuando la planta tenga por lo menos 3 hojas verdaderas.

3. Preparar el terreno definitivo y cultivar

En el lugar donde efectivamente se va a preparar la huerta, primero hay que preparar la tierra. Así que lo que se debe hacer es moverla, dándola vuelta con una pala o cultivador. Esto dará aire al suelo, facilitando la descomposición de toda la materia orgánica que pueda haber, con la consiguiente acumulación de fósforo en el suelo (y de manera natural). Luego hay que darle la profundidad deseada.

Este es el momento de agregarle fertilizante, si se lo desea. Después, regar y dejar descansar el suelo por unos días (de 7 a 10 si es posible), de esa manera va recuperando la estructura y las bacterias tienen tiempo suficiente para trabajar en la desconposición de la materia orgánica que se pueda haber incorporado.

Paco Olvera Montered

Luego, y previo a la siembra, mover nuevamente, pero de manera superficial y sembrar o transplantar según sea el caso. Es vital regar, manteniendo una humedad adecuada, no excesiva, y cuidar de la aparición de malezas y/o enfermedades.

woodlywonderworks

Steven de polo

4. Plagas

El agua jabonosa es una muy buena herramienta para “ahuyentar” plagas.

¡Listo! En posts sucesivos te iremos contando más detalles. Por el resto, no se requiere de grandes herramientas, con mucho amor al sembrarlas y muchas ganas de ensuciarse las manos con tierra basta para tener plantas hermosas.