Poda de árboles: cuándo se hace, beneficios y buenas prácticas

Santa Rosa Old Skool

Si son como yo, probablemente concluyen rápidamente que esa poda es nefasta y terminan reclamando al aire por los derechos de los árboles y demás yerbas 😛 Para no andar por la ciudad indignándonos ante estas situaciones sin saber si han sido correctas o no y para estar alertas en nuestros alrededores ante alguna poda que no lo sea y poder impedirla a tiempo -cual justicieros ecológicos- decidé dedicarle un post a este tema.

Desde este blog defendemos a los árboles porque entendemos todos los beneficios que significan para el medio ambiente y para nosotros y por eso queremos asegurarnos de que nadie les haga mal. También entendemos que los espacios reducidos en los que crecen dentro las ciudades hacen necesario controlar el volumen de sus copas porque pueden ser un riesgo para quienes pasen cerca de ellos (especialmente con las fuertes tormentas que se están dando en los últimos años).

Esto dicho, hay que ser concientes que una poda mal hecha puede causar la muerte de un árbol y de allí la necesidad de estar informados sobre este tema. Si se arranca mal una rama y queda la cicatriz abierta, la planta puede enfermarse (pues agentes patógenos pueden ingresar a su sistema indefenso). Por eso también se utilizan productos que previenen estas posibles infecciones.

La finalidad de la poda depende del árbol: si es ornamental, se le da forma a la copa del árbol desde el mismo momento de la plantación de manera que se fija la altura que tendrá esa copa y de esa manera se controla su crecimiento para siempre respete esos parámetros. En cambio, si el árbol es un frutal se busca lograr que produzca la mayor cantidad de frutos posibles siempre de una manera sana.

Nacho

Aunque a nuestra vista puede parecer una intervención más violenta que otra cosa, la verdad es que con la poda cuidamos la salud del árbol, dándole vigor a las ramas y haciendo que crezcan otras nuevas con más fuerza. Además de favorecer a la aireación de la copa, quitando las ramas que estén en mal estado. La luz accede mejor y también se aprovecha la ocasión para eliminar algunos insectos y plagas.

La época ideal de poda es en la salida del invierno o, lo que lo mismo, en los primeros días de primavera. Con esto dejamos que las temperaturas más bajas pasen y podemos confiarnos en que esas heridas que se le causan con la poda cicatricen de mejor manera. Por eso, y a pesar de que los brotes estén asomando, estamos en época de podar.

Dependiendo del porte del árbol, podemos a hacerlo nosotros mismo, siempre teniendo en cuenta que sepamos manejar las herramientas (sean tijeras o podadoras eléctricas) y con todas las protecciones del caso. Si preferís contratar una cuadrilla especial también es bueno supervisar en lo posible su labor para quedarnos tranquilos que lo tarea se está realizando bien.

Esto significa que lo que se debe recortar son todas las ramas viejas o rotas que tenga el árbol y tener la precaución de dejar en las ramas yemas de crecimiento. Â