Contaminación del aire en Buenos Aires

Contaminación del aire en Buenos Aires
Contaminación del aire en Buenos Aires
La contaminación del aire en Buenos Aires es un tema al que se le presta poca atención. En una urbe en crecimiento constante, donde cada vez circulan y viven más personas, este factor afecta la vida sin que se tomen reales medidas para revertirlo.

Barrios donde la contaminación del aire en Buenos Aires es mayor


En la actualidad la calidad del aire pone en peligro la vida de miles de personas. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) este factor produce 7 millones de muertes prematuras en todo el mundo por año.
En Capital Federal los barrios más contaminados son: Caballito, Barracas, Recoleta, Balvanera, Parque Chacabuco, Villa Crespo, San Cristóbal, Belgrano, Villa Lugano, Flores, Villa Devoto y Retiro. Así lo determinó un estudio hecho por Greenpeace a través de los vecinos que midieron ellos mismos la calidad del aire que los rodea.
Las muestras tomadas por cada participante sirvieron para determinar la exposición al gas Dióxido de Nitrógeno (NO2), compuesto por una mezcla de sustancias que salen de los caños de escape de los vehículos que funcionan a gasoil, como los colectivos. Según relevó el estudio, 40% de la muestras superaron los valores establecidos por la OMS.
Contaminacion del aire en BA

Vecinos porteños midieron la calidad del aire en sus barrios.

El NO2 está asociado a la mortalidad prematura así como a la aparición de enfermedades respiratorias. A pesar de la gravedad del caso, “Los controles oficiales son limitados ya que la ciudad sólo cuenta con tres estaciones de monitoreo, cuando otras ciudades en Latinoamérica cuentan con más de 10.  Además, el sistema del gobierno no mide algunos de los componentes más tóxicos y perjudiciales para la salud”, apuntó Laura Vidal, miembro de campañas de Greenpeace.
El sector de transporte y la quema de combustibles fósiles desprenden tóxicos que contaminan el aire que “son asesinos invisibles”, sentenció Vidal, “necesitamos respirar aire limpio ya”, agregó.

Un aporte para disminuir la contaminación del aire

En conclusión, en Buenos Aires el aire está denso. Y peligroso. Por eso la iniciativa Rango Verde que entiende a este problema como urgente, trabaja para incorporar prácticas sustentables en el transporte de carga, uno de los grandes responsables del estado actual de cosas.
Este proyecto es impulsado por la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC). Brinda capacitación, adecuación y renovación de flota y las acciones relacionadas con el aumento de la seguridad vial. Así logran disminuir las emisiones de contaminantes como los óxidos de nitrógeno, y achicar el impacto de los residuos producidos por la actividad, principalmente neumáticos e hidrocarburos.
El transporte es una industria que consume alrededor de 6200 millones de litros de combustible por año en Argentina, lo cual equivale a 13 millones de toneladas de Dióxido de carbono (CO2). Rango Verde busca reducir 5% el consumo. Sólo con esa medida se ahorrarían 275 millones de litros por año. Esto se logra renovando la flota de vehículos (que hoy es de entre 25 y 30 años); aumentando la carga transportada por litro de combustible consumido e instalando buenas prácticas logísticas.
transporte de carga, cómo reducir emisiones
A mayor eficiencia energética y, por ende, ahorro de combustible se mejora la calidad de aire y se evitan parte de las muertes atribuidas a este problema ambiental que en Argentina son de 15.610. Sólo por hablar de las relacionadas con la presencia de partículas en el aire ambiental y según relevamiento de la OMS.
Su propuesta innovadora hizo que Rango Verde fuera elegido como uno de los tres mejores proyectos en la categoría Energía en la 5ª Edición de Premios Latinoamérica Verde, el movimiento que exhibe, conecta y premia a los mejores proyectos sociales y ambientales de América Latina y el Caribe.
¿Cómo se relaciona con el Cambio Climático?
En Capital circulan 15.000 colectivos que recorriendo 250 km por día. Mientras el transporte público dependa de la quema de combustibles como el gasoil, respirar en la ciudad no sólo será una amenaza para todos sino que aportará su buena parte al 15% de GEI (Gases de Efecto Invernadero) que el transporte suma a la totalidad de emisiones que recalientan nuestro planeta.
El gobierno porteño como miembro del C40, red de megaciudades del mundo comprometidas por el cambio climático, se comprometió a trabajar en la promoción de una transición rápida hacia un transporte público a base de energías renovables. Debe cumplirlo a la brevedad.

Fuente fotos: Greenpeace y Fadeeac