Revalorizando residuos, la historia de El Ceibo Taller

Hace poquito hice un post sobre muebles y objetos de cartón y me quedó un proyecto sin mencionar, el de El Ceibo Taller. Lo cierto es que su trabajo y criterios están tan en sintonía con el trabajo de los artesanos/recicladores que siempre mostramos en Alternativa, que ha llegado el momento de darles su espacio y contarles quién son.

Meli Scioli, parte de Taller El Ceibo, nos contactó y nos contó de qué se trata este lindo proyecto que funciona creando objetos útiles y de buen diseño tomando desechos y convirtiéndolos en recursos: “es un emprendimiento productivo de revalorización de residuos dentro de la Cooperativa de Recuperadores Urbanos ElCeibo RSU. A partir de materiales recuperados por la Cooperativa experimentamos sus posibilidades de reciclaje para desarrollar nueva materia prima y nuevos productos. Parte del material que utilizamos es reciclable y parte no tiene una alternativa de reciclaje industrial. Cuando le encontramos un nuevo uso evitamos que tenga como destino final el relleno sanitario”.
Los integrantes de El Ceibo primero hicieron de la noble tarea de reciclar una opción ante la falta de trabajo formal. Una vez que lograron generar ingresos de la nada amable tarea de recorrer calles y levantar cartones y papeles de entre la basura, desafiando las miradas cuestionadoras de muchos, lograron organizarse y hacerse fuertes en su unión. Pero no contentos con eso, se dieron cuenta antes que otros de que esos residuos recuperados eran una pequeña mina de oro a la que podían tornear y crear algo todavía más grande: “buscamos generar más y mejores puestos de trabajo aumentando la cantidad de residuos recuperados y agregando valor al trabajo de los recuperadores“.

¿Quiénes forman el Taller El Ceibo? Jóvenes de la vecina Villa 31 y de Villa Fiorito y un equipo técnico que guía toda la creatividad y las ansias de superación que hay entre ellos para lograr los mejores resultados: “todos nuestros productos son únicos. Estamos haciendo cuadernos y desarrollando nuevas ideas”. Y todo lo hecho no hace más que sumar al cuidado de la tierra, com bien nos cuenta Meli.

El Taller nació con la propuesta de participar del “Proyecto Encrucijada”, una iniciativa de la ONG ARCA junto con la Fundación Carrefour Argentina. Ésta fue la 1º Convocatoria Nacional de Proyectos Sostenibles que la compañía lanzó en 2011 y cuyo objetivo era financiar programas que contribuyeran al Desarrollo Sustentable. Con este puntapié inicial comenzaron a crear y luego, ya sin la presencia de la Ong, se buscó un equipo técnico que mantuviera el espíritu y siguiera marcando el rumbo fijo: del cartón recuparado al diseño original y práctico.

 

En este mundo de reciclaje y diseño, el Taller funciona dentro de un grupo mayor que es la Cooperativa El Ceibo RSU, una cooperativa de trabajo conformada por alrededor de 100 familias que se organizan en torno a este proyecto social y ambiental. “La Cooperativa tiene un servicio de recuperación de reciclables puerta a puerta. Los vecinos se contactan por teléfono o vía mail, se coordina un día de recolección y se suman al recorrido. El material recolectado es llevado a la planta de la Cooperativa donde se clasifica, se enfarda y comercializa”.

Es decir, ellos mismos consiguen la materia prima y, luego, hacen una elección de plásticos, tetra brick, etc, que pasan al taller donde los ahora diseñadores buscan “hacer la basura irreconocible”. La colección que ofrecen incluye una línea de libretas hechas a partir de bolsas de polietileno y rafia y cuadernos con tapas de tetra brik. Dentro del grupo se está todo el tiempo innovando y buscando la mejor manera de procesar los materiales para poder fabricar productos más variados, más resistentes y siempre igual de lindos. Como nos cuenta, “también usamos la técnica de termofusión para hacer individuales y posavasos. La basura nunca se vio tan bien”.

¡No puedo estar más de acuerdo con esta afirmación! Miren sino la producción colorida que tienen, cuidada hasta en su más mínimo detalle:

 

Si les gustó tanto como a mi lo que ofrece El Ceibo Taller, los encuentran todos los domingos en la Feria de Consumo Responsable.

Por supuesto, este nuevo mundo que los trabajadores/diseñadores están empezando a crear ya está empujándolos a lindas fusiones, augurando una red de colobaraciones y la apertura a un futuro cada vez mejor, gracias a la “basura” y sus posibilidades. Por ejemplo, ya se dio un trabajo en conjunto con un grupo de alumnas de la carrera de artes visuales de la UMSA. Así fue que, en esta unión creativa, se construyó un Refugio para la exhibición FASE5 que tuvo espacio hace unas semanas. “Hicimos una placa de termofusión a gran escala de 12 x 2 metros”, dice Meli refiriéndose a esta genialidad hecha a base de bolsas plásticas fundidas entre sí gracias a una técnica a base de calor:

Y más manos experimentando con el plástico, pero de otra manera:

Sin dudas, un trabajo más que necesario el que este grupo está llevando a cabo. Explorando posibilidades, adaptando productos a materiales que ayudan a disminuir nuestro impacto sobre el planeta, generando puestos de trabajo dignos y con un gran horizonte por delante. Como decimos en Argentina, ¡un golazo por donde se lo mire! Voy a seguir muy de cerca a El Ceibo Taller. Estoy segura que su futuro es más que prometedor, ¿no creen?