La Sachetera, reciclando sachets de leche con fines solidarios

Gracias a un post en el blog de Dónde Reciclo me enteré de un proyecto más que interesante: La Sachetera, una iniciativa de un grupo de mujeres argentinas que descubrieron cómo hacer un gran bien a las personas en situación de calle y a la vez ayudar al medio ambiente. ¿Cómo? ¡Te lo cuento en este post!

Goga Dodero es una mujer como cualquiera que un buen día unió cabos y tuvo una idea brillante. Por un lado, recibió un bolso matero de AFUERADENTRO hecho de sachets de leche y yoghurt. Con el uso diario (“lo usé para llevar la compu”, especifica) no sólo descubrió su resistencia y utilidad sino que también le atrajo el material negro y brillante. Ella recapitula “me di cuenta que se podía hacer algo más, pero no comercial. También que era consumido por casi todo el mundo. Que había que reciclarlo, como las tapitas, con un fin solidario”.

La idea fue cobrando cuerpo cuando, semanas más tarde estando de campamento, sintió el frío y se puso a reflexionar cómo lograban las personas que estaban en la calle pasar sus noches así. Un último toque de suerte terminó de formar esto que ya venía bullendo en Goga: cuando se produjo el encuentro con Un Sol De Noche De Tigre y  salió en sus recorridas y comprendió que había una realidad de la que quería hacer algo para mejorar. “Ése fue el despertador para La Sachetera“, nos dice por mail pero la leo y siento su determinación y su pasión. Y se me eriza la piel del sentimiento que desprende este proyecto en marcha.

En un principio fue Goga, luego fueron las amigas y mamás conocidas las que se pusieron en acción e intentaron armar la primera bolsa sachetera, en reuniones improvisadas en la puerta del colegio. “Después llegaron viejas amigas, de la niñez, del colegio y ahora llegan gracias a Facebook nuevas voluntarias que inmediatamente adoptamos como amigas sacheteras del alma,a nuestro proyecto llegan mujeres muy fuertes, almas solidarias, comprometidas y constructivas. Ya están apareciendo los primeros hombres. Las selladoras abren un camino más amplio para la mano de obra“.

La dinámica de La Sachetera implica juntarse una vez al mes, en lo que ellas llaman “los sábados sacheteros”, y ésa es una jornada de máquinas de coser, selladoras donadas y mesas con café, el infaltable mate y muchas cosas ricas para nutrir a esta maquinaria humana de solidaridad y buena onda. Los sachets ya tienen que estar limpios, abiertos y, así, la tarea de cosido y pegado da inicio. El producto final serán bolsas de dormir para las personas sin hogar y también grandes lonas que sirven como aislantes para los techos de las viviendas más precarias.

De esta manera nació el germen de amor y cuidado desinteresado hacia el prójimo y pronto empezó a prender en más personas y a difundirse como una ola positiva por todos los barrios. Por ejemplo, Goga le enseñó a Adriana de La Sachetera La Plata todo sobre el proyecto en un box de una guardia de pediatría. Es que cualquier oportunidad es buena para hacer correr la voz y la voluntad de hacer bien en partida doble: a quienes lo necesitan y a la ecología.  ¡Ganancia por donde se lo mire!

 


Goga dice “al principio siempre hablaba en plural , somos, estamos, hacemos y estaba yo sola en casa cosiendo, pero soñaba con el proyecto por todos lados”. Increíble el espíritu de esta mujer, ¿no les parece? Su propia energía la fue uniendo a otros como ella, y ya desde el año pasado, trabajan con Un Sol De Noche. “No se puede creer la tarea inmensa que hacen esas cuatro mujeres”, dice sobre el grupo de otras cuatro luchadoras que se encarga de repartir su obra.

Una mujer de La Plata por allí, un colegio por allá (“un día recibimos un mensaje de una escuela que estaban cosiendo las bolsas a mano…. ese día desee poder tener muchas donaciones de selladoras para ayudarlos”). No hay impedimentos, si hay ganas de trabajar por un objetivo común, parece ser que la energía se multiplica y aparece aún donde menos se la imagina.

En Lomas de Zamora surgió otro brote sachetero de la mano de Caro Casais, docente de zona sur. En Puerto Pirámides y Puerto Madryn la posta la tomó Karina, compañera de Goga en el Nacional de San Isidro. “Ahora después de 25 años volvemos a estar unidas con este proyecto”. ¡Y más individualidades se suman buscando cubrir del frío y dar un poco más de amor!

Por allá también “Mica solita se paró frente a todo el colegio para que le llevaran sachets que ella iba a guardar en su cajita, esa mañana Mica consiguió que su colegio hiciera campaña de recolección, grupo de madres para coser y donación de máquinas y a Maripaz (su mamá) no le quedó otra que sumarse y acompañarnos!”

Lo cierto es que, como nos cuenta el alma máter sachetera, “llegan las personas que esperabamos y mejores que en nuestros sueños. Cuando nos sobrepase el material veremos que hacemos. Por ahora la necesidad es muy grande y estamos alentando a nuevos voluntarios a sumarse. Pensar que el primer encuentro fuimos mi mamá, una amiga que ordenaba compulsivamente por tamaño y yo”. Completo: y mírenla ahora, rodeada de compañeras reciclando sachets y realidades difíciles. ¡Qué lindo es saber que existe La Sachetera (y seguro muchos parecidos) haciendo un mundo mejor!

Así deben dejar los sachets para donarlos:

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