Move Latinoamérica, la ecomicro que va sembrando conciencia ambiental en Chile

Hubo una vez un puñado de destinos que corrían paralelos. Hubo también una fuerza que, sin que se dieran cuenta, comenzó a gravitar sobre ellos y los empezó a hacer converger. Las circunstancias fueron como corrientes marinas que arrastraron a nuestros protagonistas a un mismo punto.

Cuando las cosas tienen que pasar, pasan (llámenme esotérica si gustan) y éstas personas tenían que juntarse, y se juntaron. Habrá quienes lo atribuyan al karma, las vidas pasadas, la providencia o el simple azar. En estas páginas virtuales no desmerecemos ninguna explicación. Sólo celebramos esas uniones que generan proyectos como Move Latinoamérica. Celebramos las causalidades, los cruces de caminos, las voluntades -claro!-, las pasiones, todo lo que se une para ir no sólo a favor de lo que se ama hacer sino también de una buena causa. De todo esto se trata la historia de este post.

Estos espíritus abrazaban la vida de distintas formas y con un denominador común: eran aventureros. Por eso cuando se unieron y dieron cuerpo y calor a MOVE Latinoamérica, la idea motor -nunca mejor usada la expresión- fue explorar. En este caso, explorar Chile. ¿Cómo? A bordo de la Ecomicro llamada Victoria. Pero este vehículo rompe el molde de los de su tipo porque no contamina gracias a que funciona con aceite de cocina. Y además, viaja para enseñar cómo vivir más sustentablemente y más felices.

Todo eso permite la Ecomicro, con sus colores, su alegría y su bajo impacto ambiental. ¿Qué decir? No puse ni un pie encima de Victoria y ya siento que es mi gran amiga. Toda ella es un ejemplo. Por supuesto, hay un padre de la criatura y ése es Rodolfo Rada. Él hizo un primer viaje por el continente y se dio cuenta del impacto positivo que tuvo Laura -su anterior vehículo– en la sociedad y en el medio ambiente y decidió repetir la aventura en mayor escala e incorporando no sólo el uso de aceite quemado de cocina sino muchos otros ejemplos de energías limpias y reciclaje.

Para llenar el nuevo y más grande vehículo, Rodolfo necesitaba gente, más que elemental. Fue así que comenzaron esto que les comentaba, las intersecciones de mundos que conformaron el gran equipo que hoy es Move Latinoamérica. Ellos son Gabriel Roa Medvinsky, Elisa Hernández, Francisco Polla, Javier Odín Pérez, Reginaldo Chapa y Pablo Véliz Maliqueo. Todos hicieron estudios distintos (agrónomos, periodistas, actores, video, derecho) pero ya todos tenían un serio compromiso por el medioambiente y su cuidado antes de saber que el otro existía.

Cada uno conoció a Rodolfo en un momento distinto y por razones distintas (en Costa Rica, en Lollapalooza 2010, a través de las Cicletadas por la Patagonia en Santiago, a través de las redes de organizaciones medioambientales, en México en el COP 16). Todos estuvieron más que dispuestos a “sacrificarse” en “el proyecto de una micro ecológica que hacía educación ambiental, deporte aventura y cultura a lo largo de Chile”.

Como nos cuenta Elisa en conversación vía mail con Alternativa Verde, “la meta es recorrer Chile en un año. Partimos el pasado mes de Noviembre de Santiago, vamos rumbo a Punta Arenas y de ahí partiremos hacia el extremo norte. Queremos visitar la mayor cantidad posible de escuelas, organizar eventos culturales siempre que podamos y hacer distintas expediciones deportivas en montañas, ríos, volcanes, paredes de escalada, etc”.

Son muchos pero están aún más acompañados por Juanita la Musicleta, sistema de sonido alimentado por un panel solar y un generador de energía a pedal y por Pablo Véliz, uno de los personajes de esta aventura, realiza el viaje en su bicicleta RBX, demostrando la potencia de este medio de transporte no contaminante.

Así que si sos de Chile, atención porque los chicos de la Ecomicro van anunciando a través de las redes sociales (Facebook, Twitter) hacia dónde van y van contactando gente para poder organizar eventos y visitar a colegios. “En algunas ocasiones, cuando no conocemos a nadie y solo estamos de paso simplemente llegamos a las plazas principales de los lugares. La gente siempre tiene una reacción positiva hacia la micro, se acercan, preguntan, aprenden, se toman fotos, suben a la micro, la firman y viven una bonita experiencia”.

Move suele trabajar “especialmente con colegios, haciendo talleres con grupos de 10 o 15 niños que aprenden sobre energía solar, combustibles alternativos, compostaje, separación de la basura, deporte aventura, reciclaje y conocen la experiencia de viaje del equipo de la ecomicro". También se hacen su tiempo para compartir y trabajar con la comunidad en general ubicándose en plazas públicas, municipalidades, universidades, “a veces en cualquier parte donde la micro se detenga, hasta en carretera”, nos cuentan.

Aprovechan para decir que encuentran que “la gente está preocupada por el medio ambiente y encuentran en la Ecomicro una buena respuesta a esta preocupación y por eso lo apoyan”.

Por último, les consulté si en su conocimiento encontraban que en Chile hubiera algún tema que los preocupara más o que requiriera una atención más pronta. Su respuesta fue contundente: “todos los temas medioambientales son muy importantes, ninguno es más que otro, cuidar el agua, el aire, los bosques, el desierto, el mar, los animales y las plantas, todo es importante y urgente”.

Un proyecto en marcha que tiene todos los condimentos para llenarnos de emoción y alegría y con una convicción transformada en hechos, que es siempre lo más importante. Como ellos mismos nos dicen ”nosotros venimos de países y lugares diferentes así que nuestro granito de arena consiste en demostrar que existen otras alternativas, más allá de criticar o manifestarnos en contra de los actuales proyectos energéticos y de otra índole, que están afectando a la naturaleza, nosotros hemos decidido hacer una campaña positiva, que no dice NO, sino que dice ACTÚA, CAMBIA, AQUÍ ESTÁN LAS OPCIONES MENOS CONTAMINANTES Y MÁS AMIGABLES CON EL ENTORNO”.

Una iniciativa a imitar, una forma genial de combinar viajes, aventura y conciencia ambiental, todo eso es Move Latinoamérica. Es otra manera de demostrar que ser ecológicos no tiene nada de aburrido, ¡nada! 🙂  Pueden conocer mucho más de ellos en su sitio, así que hagan click aquí.