Alternativa Verde | Comprar zero waste, mi nueva rutina sostenible
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Comprar zero waste, mi nueva rutina sostenible

Hace tiempo les conté que hay varios productos que quité de mi lista de compras. Hoy actualizo ese dato: no sólo no he vuelto a necesitarlos sino que, además, este año me propuse seguir simplificando mis rutinas y reducir aún más la basura que genero. Mis nuevos hábitos se van asentando y ya puedo compartirselos.

Tácticas  y metodología

Usar mis recipientes para hacer las compras no es tan es novedoso, lo se, pero sí es mi nuevo aliado para evitar embalajes que enseguida se convierten en basura. Lo más difícil para mi es vencer el pudor de pedir en los comercios que hagan algo a lo que no están acostumbrados.

Necesito ir dándome ánimo durante todo el camino al local. Al mismo tiempo repaso mentalmente cómo voy a atajar a quien me atienda para hacerle mi pedido, ganándole de mano al automatismo con el que se manejan. Es importante, por ejemplo, decir todo de corrido y sin dudar: “hola quiero medio kilo de pan pero me lo ponés en esta bolsa” y, ahí nomás, acercársela al comerciante.

Si demoro un segundo de más, la operación puede pender de un hilo o puedox ganarme una mirada poco amistosa. Siempre puede ocurrir que ofrezcan la bolsa o recipiente desechable nuevo insistiendo con que “igual no te lo cobro” o “mirá que esto puede manchar”, etc. No importa: me muestro firme y rechazo cortesmente toda proposición. Esto puede repetirse varias veces, no les voy a mentir.

Si todo se da como quiero y logro que no me den ningún descartable indeseado, la  sensación de triunfo es tan grande que valdrá cualquier situación embarazosa. ¡Hay pocas cosas tan geniales como ganarle al mercado y comprar sin empaques innecesarios!

Por eso aquí van mis logros para que se animen ustedes y, también, para que me cuenten cuáles fueron esas compras zero waste que más le costaron o que les quedaron como una anécdota graciosa.

Ejemplos fáciles

Condimentos

En la dietética pedí que usaran mis frascos por primera vez para llevar condimentos. Primero me dijeron que no pero después la señora puso buena voluntad y calibró la balanza de una manera particular para que no se computara el peso del recipiente.

También llevé una bolsa reutilizada para traer harina integral.

comprar a granel en frascos

Con estas peticiones que requieren algo más de tiempo tuve en cuenta ir en un horario que pensé no tendrían demasiada gente, cosa de no complicarlos demás.

Empanadas, sandwiches, facturas

Este taper con buena capacidad me viene genial para ir a la rotisería por empanadas, a la fábrica de sándwiches de miga y a la panadería por facturas.

comprar con envase propio empanadas

comprar con envase propio sandwiches

¿Vos para qué usás tus tapers?

Ravioles

Me guardé las cajas de la casa de pastas porque realmente es una pena tirarlas cuando quedan en perfecto buen estado. Un par de veces fui a comprar y no me animé a llevarlas hasta que, finalmente, lo hice y dije -un poco pensando que me iba a mirar como a un bicho raro-: “quiero ravioles de verdura, ¿me los ponés en la caja que traje?”.

El muchacho se sorprendió un poco pero enseguida accedió y yo me fuí con mis ravioles, cené rico y guardé la caja para la próxima vez.

comprar con empaques reutilizados

De la frutería a la panadería

Estas bolsas tan lindas de la foto son un regalo (¡gracias, Ema!) que alterna con mi colección de bolsas plásticas -poco glamorosas- reutilizadas. Tengo dos rubros: las que son para frutas y verduras y las que son para pan, bizcochos y galletitas de panadería.

Llevar las bolsas como nuestras abuelas es de lo más sencillo que hay. Podés empezar usando como yo las plásticas comunes y, cuando vayan rompiéndose como va a ocurrir, cambiarlas por otras como éstas o de tela.

bolsas reutilizables para comprar a granel

Otra cosa que hice fue ir a comprar masas secas llevando una bandeja de cartón que tenía guardada, los celofanes y el papel. Es decir, llevando todo el envoltorio reutilizado. Quisiera decirles que eso fue lo más extraño que hice, pero no.

Bonus track

Se que comer carne no es sostenible pero nobleza obliga decir que aún está en mi dieta. Por eso, en este afán de reutilizar envoltorios, llevo la bandeja de telgopor, los separadores y la bolsa cuando compro milanesas de pollo y hasta llevé un par de veces lo mismo para comprar fiambre.

Finalmente creo que todo se trata de cambiar la forma de pensar, reconocer que no hacer basura es mejor e ir buscando aquellas compras en las que podemos empezar a hacer la diferencia.

¡Espero sus ideas, historias y consejos!

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