Alternativa Verde | El taller que recicla muebles en el Borda
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El taller que recicla muebles en el Borda

El Hospital José T. Borda  es un hospital de salud mental. Desde el año 1.863 funciona dentro de un gigantesco predio en el barrio porteño de Barracas y se ha convirtido en una de las principales instituciones de su tipo de toda Argentina.  Crecí en Barracas y pasé infinidad de veces por la puerta del Borda yendo y viniendo en colectivo (vaya una a saber de hacer qué recados). Cada vez, ese conglomerado de edificios que miran desde la loma verde me llenaba de intriga por saber qué historias albergaba y cómo era la vida de los pacientes y de los médicos detrás de esos muros desgastados. En este hospital nunca sobra nada y, la mayoría de las veces, falta hasta lo más necesario y vital. Si hay algo que en los últimos decenios signó al Borda (y al Moyano, que es el pabellón de mujeres) es la falta de interés -y las partidas presupuestarias escasas- por parte de los gobiernos municipales. Siempre que se miró al Borda se lo hizo más con el hambre de la codicia inmobiliaria por usar sus terrenos amplios de ubicación ideal -tan cercana al centro- que buscando soluciones para quienes allí ven la clave para estar saludables. Y, pese a ello, los doctores y pacientes han logrado mantenerlo a flote y han seguido trabajando. Y así como tantas veces toqué de oído y miré de lejos la realidad del Borda, hace un par de semanas me tocó entrar y conocer una de las tantas historias (hecha de otras tantas historias) de este hospital: la del taller de muebles reciclados La Huella que es, además, la primera cooperativa en salud del país. hospital borda SAM_1803 taller laburando en el taller El taller La Huella nació por una idea que prendió primero en Federico Bejerano, psicólogo social. Corría 2006 y aún no tenían mucho más que el oficio carpintero de algunos de los internos, las ganas de hacer y algunos cuantos muebles y maderas rescatados del olvido al que habían sido dejados en algún rincón. “Arrancamos juntos, en un espacio muy chiquito, era un pasillo. Y fue creciendo”, le contó Oscar a 054.   Pronto llegó la oportunidad de sumarse a un programa italiano de financiamiento llamado ISOLE que les permitió comprar las primeras maquinarias y dar algunos pasos más hacia adelante. En 2008 les dieron el espacio que ocupan hoy, en uno de los pabellones del hospital. Espacioso, lleno de ventanales, con una luz cálida el showroom de La Huella está cruzando la puerta a la derecha. Pegadita, la gran mesa de trabajo, con unos mates prontos a compartirse y un cenicero humeante. Más allá, la pizarra con el organigrama para la semana. Por cada rincón, las máquinas de trabajo, los recortes de maderas y tapizados, los esqueletos de sillas, los tarros de pintura. Una sucesión de elementos en un orden propio, estimulante. Una mezcla de caos ordenado, como la vida misma. La Huella son Oscar -presidente-, Eduardo -tesorero-, Carlos -secretario-, Ricardo, Juan Manuel y Hernán. Son también otros internos que, a punto de ser dados de alta, hacen las pasantías y aprenden un oficio que les puede servir una vez que regresan a la ciudad de la furia. También son los profesionales que los apoyan: Federico Bejerano, psicólogo social y   Adriana Pérez, terapeuta ocupacional. El taller se especializa en producir muebles y artículos de decoración a partir del reciclado de materiales. Nada es improvisado: esto es una empresa cooperativa donde está perfectamente asignado quién lija, quién masilla, encola, pinta, tapiza, diseña, quién hace pátinas o decoupage – y que, cada lunes, determina en una junta qué piezas encarar y qué pasos se seguirán. “Acá hay una actividad comercial que redunda en un beneficio económico para quienes lo integran”. Y es gracias al fruto de su trabajo que los integrantes de La Huella logran salir de ese lugar de ser “atendidos” por el sistema de salud a ser parte activa de su propia vida y vencer cada día un poquito más a esos males o fantasmas que los aquejaron. retazos tapicería restauración de sillas de lo viejo a lo bueno   en pleno proceso trabajando   reunión de equipo La Huella Pero no quiero más que ponerlos en contexto con estos datos y hacerles picar el bichito de la curiosidad. Porque para mi conocer a algunos de los integrantes del taller fue algo maravilloso, ver sus trabajos: percheros, sillas, butacas, cajones, lapiceros, estantes, biombos, es algo que me fascinó. Y por eso no quiero que lean más sino que vayan y los visiten, y que cuando necesiten un nuevo mueble para su casa, trabajo o para regalar, piensen en La Huella como una de las mejores opciones de consumo responsable que hoy tenemos. (El taller también toma pedidos especiales por encargo de restauración o de piezas en particular). biombo cajón reciclado la huella baúl La Huella butaca barril butaca barril 1 el cajón de los sueños mesita de luz estantería reutilizada 1508524_423339277769533_44672591_n perchero tenista silla de corchos silla decoupage decoupage Conózcanlos en acción: https://www.youtube.com/watch?v=y0nPvC2pe6U Contacto:

Dénle Me Gusta a su página en Facebook

Mail: info@lahuella.org

Web: http://www.lahuellaemprendimientosocial.blogspot.com.ar/

Ramon Carrillo 375 Piso 1, Pabellon 25 “A”, Hopital T. Borda

Si tienen muebles para donar -en cualquier estado- no duden en comunicarse con ellos. También aceptan hierro y elementos de tapicería. Nunca se desprecia si alguien quiere ofrecer un espacio fuera del Borda donde trabajar o vender sus trabajos. 

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