Día de la Conciencia Ambiental en Argentina

 

Sabemos que ha llegado el tiempo de volvernos consumidores conscientes y ciudadanos responsables, que el hermetismo al que nos quieren reducir como individuos no es la clave, sino que hay que regenerar los lazos sociales y recrear comunidades más sanas y más limpias, más sociales, si me permiten la redundancia.

Por suerte, cada vez hay más opciones para poder llevar adelante la conciencia ecológica y transformarla en acciones que ayuden a no contaminar y cuidar la ecología: comercio justo en que se trata directamente con el productor, producciones orgánicas de alimentos, ropa, juguetes, plantas; que se consiguen en mercados independientes; producción de compost para reducir los desechos.

También se están revalorizando costumbres de hace 50 años que ayudan a no generar más basura: una vuelta a las toallas femeninas de tela y a los pañales de tela, son un claro ejemplo. Volver a usar bolsas reutilizables para las compras diarias, es otra. Andar más en bicicleta que en coche; cuidar de no derrochar agua, que los productos de limpieza sean biodegradables, etc.

Las maneras de comprometerse son muchas y lo importante es empezar, de a poco, a tomar hábitos ecológicos. Empezando por uno y siempre teniendo en cuenta que las grandes empresas y las instituciones del Estado tienen el deber de fomentar conciencia ambiental pero también deben ser ejemplo de conductas amigables con el Planeta. “Pensar global, actuar local”, empecemos ahora.