Alternativa Verde | Jane Goodall: «le robamos el futuro a los jóvenes»
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Jane Goodall: «le robamos el futuro a los jóvenes»

«No hemos tomado prestado el futuro a los jóvenes, se lo hemos robado y se lo seguimos haciendo. Pero aún no es tarde para revertirlo», así habló la primatóloga inglesa Jane Goodall en su reciente visita en Argentina. A sus 83 años con la claridad de sus pensamientos hace de las verdades más sencillas, las más contundentes.

Alternativa Verde asistió a la charla en la Usina del Arte, uno de los tres eventos que encabezó Jane Buenos Aires, y que tuvo un auditorio completo. La calidez de la científica no denotó nada del cansancio que conlleva llevar su mensaje por todo el planeta 300 días al año, en una marcha de concientización incesante que es una pelea contra reloj por sumar a más personas a cuidar al planeta de manera urgente.

«Cada uno genera un impacto y está en nosotros decidir si será positivo o negativo» planteó. En su caso, crear su Fundación y nutrir el programa Roots & Shoots (Raíces y Brotes) son parte de ese impacto positivo que desea sea su legado.

Jane entiende que ambiente y personas son un todo y es por eso que no sabe que no se puede pensar, por ejemplo, en salvar a los chimpancés si no se ayuda primero a las personas que viven en la pobreza en las mismas tierras de África que son su hogar.

Goodall contó el caso de los habitantes de Gombe que sabían que si talaban los árboles de la zona (donde también viven los chimpacés) provocarían una erosión que los terminaría perjudicando tarde o temprano. Sin embargo, era tal la desesperación que tenían que lo hacían porque era su única forma de sobrevivir.

Su Instituto intercedió y encontró cómo dar una solución a largo plazo tanto para los pobladores y sus necesidades como para preservar el hábitat de los animales. Así «los aldeanos se convirtieron en nuestros socios y ahora con sus smartphones y GPS monitorean el estado de los árboles y que no haya trampa para los animales».

«Todo cambia si se alivia la pobreza» sostuvo y contó que esa primera experiencia se replicó por 6 en todo África de la mano de Global Forest Watch y la voluntad bien articulada de un puñado de buenas personas. En conclusión:

«Solo cuidando al ambiente tendremos planeta para dejar a nuestros bisnietos».

Una sociedad (capitalista) enferma

«Los problemas de la sociedad actual a nivel mundial son la pobreza, un modo de vida insostenible (tenemos más de lo que necesitamos) y el crecimiento de la población mundial«, explicó sin dar lugar a dudas. «Todo esto ha desembocado en en el cambio climático que es la inmensa amenaza a la que nos enfrentamos».

Y continuó «medimos el éxito en base al  poder y al dinero que consigamos sin darnos cuenta que el consumismo y el materialismo son diferentes a la compasión y sin pensar en que lo que decidimos hoy afectará el mundo del mañana«.

El panorama que pintó Jane Goodall es honesto: no endulzó sus palabras y llamó a las cosas por su nombre. Tampoco recurrió al tremendismo porque contar la realidad basta para que el alerta resuene en quien quiera escuchar.  A pesar de que reconoció que hay quienes «se deprimen, se resignan y piensan que no se puede hacer nada», remarcó que «aún no es tarde para revertirlo«.

Aún más, se entusiasmó al decir que éste «es un tiempo mucho más emocionante de vivir que otras épocas. Gracias a las redes sociales podemos unirnos los que pensamos igual y hacer que nuestra voz se escuche más fuerte y clara». Para Jane la clave para movilizar a más personas y lograr que se comprometan es «recurrir a sus sentimientos».

Por los animales

Goodall ganó renombre por su innovador trabajo de campo con chimpancés salvajes en el Parque Nacional Gombe Stream en Tanzania. Su estudio duró 55 años y se centró en sus interacciones sociales y familiares. Según narró, su felicidad estaba en esa rutina en contacto directo con la naturaleza.

Al transcurrir los años y ver el avance del daño que los humanos hacíamos al ambiente, Jane no vio más alternativa que salir de su paraíso y comenzar su periplo para lograr más conciencia y acción a favor del planeta.

Entre las muchas ideas que dejó tras su paso por Buenos Aires, alertó sobre el gran número de especies animales que se enfrentan a la extinción debido al tráfico de fauna e instó a tener presente que son muchas las formas de evitar usar a los animales en las pruebas de la industria farmacéutica.

Finalmente, todos los seres vivos tenemos que velar por el bienestar mutuo, sólo así lograremos seguir teniendo un mundo habitable en el futuro. Mientras tanto Jane seguirá llevando su inspiración a cada rincón que la reciba y nosotros nos llenaremos el corazón con su ejemplo y pasaremos su sabiduría, de la mejor manera posible.

Más información en Instituto Jane Goodall Argentina

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