Alternativa Verde | Este ciervo de los pantanos bebé está perdido y tiene algo para contarte
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Este ciervo de los pantanos bebé está perdido y tiene algo para contarte

Ay, esto de contar sobre mi vida en público no es algo que me gusta. No, no… para nada. Lo mío es andar por mis queridos esteros y lagunas. ¡Las zonas bien húmedas son mi lugar preferido! Me muevo allí con tanta destreza que no podrías imaginar que todo mi metro veinte de estatura y mi gran torso puedan deslizarse tan sutilmente por los lodazales y el terreno engañoso. Pero así somos los de nuestra especie y por eso todos nos conocen como ciervos de los pantanos.

Ya viendo nuestras caras se puede intuir que somos seres muy tranquilos. Y lindos, vamos que con este pelaje rojizo, estos ojos redondos, trompas alargadas y orejas en punta somos de lo más bonitos. Y los machos, con esa cornamenta tan distinguida… modestia aparte, digo.

ciervo de las pampas en recuperación

Nos gusta andar sigilosos en la noche, escondidos en la vegetación, que cuanto más espesa mejor, así evitamos llamar la atención de los jaguares, pumas, caimanes de anteojos y anacondas, quienes ven en nuestros cuerpecitos peludos un gran festín. Riesgos que se corren… ¡Así es la vida en la naturaleza!

En cambio nosotros, los ciervos de pantanos, no depredamos a otros animales. ¡Somos herbívoros! Nuestra dieta incluye pastos, frutas y raíces tiernas. Siempre andamos desplazándonos en busca de alimento a lo largo de toda la zona que habitamos. Nuestra vida discurre lejos de ustedes, los humanos. Y tampoco formamos manadas, aunque las hembras permanecen con la cría hasta su madurez.

Ciertos humanos en atuendos blancos gustan clasificarnos como uno de los tres “ciervos anfibios” del planeta y, dicen también, somos el mayor ciervo autóctono de Sudamérica. Para ustedes, somos símbolo de la cultura isleña y monumento provincial. Mis mayores me cuentan que supimos vivir en toda el área subtropical del continente pero hay somos menos de 500 ejemplares y estamos en peligro de extinción.

ciervo de las pampas en recuperación

En fin, hoy quiero contarte de una aventura poco feliz qu tuve hace unas semanas:  tras muchas horas de lluvia intensa, mi hogar –el Delta del Paraná- comenzó a inundarse y fui arrastrado lejos por las aguas marrones hasta la zona de Escobar, sin poder hacer nada por protegerme. Soy muy pequeño, tengo apenas dos meses.

ciervito de los pantanos siendo atendido por veterinarios

ciervito recuperándose en Fundación Temaikén

ciervito recuperándose en Fundación Temaikén

Por suerte me rescataron y me llevaron al CRET (Centro de Reproducción y Rehabilitación de Especies) de la Fundación Temaikén. Llegué en estado de shock, sin poder casi moverme y con cuadro de hipoglucemia por estar lejos de mi mamá.

Me dieron un tratamiento y cuidado exhaustivo y me fuí poniendo bien de a poco. ¡Ya pronto terminaré de recuperarme y volveré a mi casa, con mis amigos y familia! Mientas tanto, estoy en un sitio distinto –los humanos intentan no molestarme nada, al parecer entienden que me gusta mi soledad y que no estoy acostumbrado a ustedes-.

Si alguna vez te encontrás a un ciervo como yo, perdido o lastimado, tenés que saber que existe un Comité dedicado a la conservación de mi especie en el que con el Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS)se  reúne a especialistas de INTA, CONICET, Fundación Temaikèn, Asociación para la Conservación y Estudio de la Naturaleza, Reserva Natural Otamendi (APN), Reserva de Biosfera Delta del Paraná (MAB-UNESCO), Arauco Argentina.

También recordá esto que cuenta el médico de animalitos como yo que me atendió, Martín Falzone, Supervisor de Hospital Veterinario de Fundación Temaikén: “Cuando llega a nosotros el animal es porque ya está muy grave y sometido a situaciones de estrés porque, como animal silvestre, no tendría que entrar en contacto con el ser humano.  En estas circunstancias lo recomendable es no intentar la captura sino dar aviso inmediatamente a profesionales”.

Así que acordate esto que

Si encontrás una especie en peligro tenés que llamar a este teléfono (0348) 443-6900

Ahora que sabés más de los ciervos de los pantanos como yo ¡cuidanos dejánnos vivir tranquilos en nuestro hábitat natural!

ciervito de las pampas, de noche

Foto principal: Phill Carper

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