Alternativa Verde | Birdwatching tuitero: avistando aves en la Reserva Ecológica de Buenos Aires
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Birdwatching tuitero: avistando aves en la Reserva Ecológica de Buenos Aires

mi querida Natalia, me enteré que existía algo llamado #birdwatchingtuitero. Lo que derivó en descubrir al grupo  @CoaTuiter quienes me mostraron que, a minutos del centro convulsionado y gris cemento de Buenos Aires, existe un paraíso donde avistar aves, conocer plantas nativas y atisbar algún que otro animalito que ni pensabas que, todavía, se le animaba a esta ciudad. La Reserva Ecológica de Costanera Sur ha sido siempre algo cercano para mi. Viví cerca de ella la mayor parte de mi vida y la visité muchas veces. Se trata de una porción ganada al Río de la Plata, gestada de algo que fue muy traumático: el desarraigo que provocó la construcción de la autopista, borrando del mapa cuadras y cuadras de casas e historias de miles de vecinos. Los escombros de esos recuerdos fueron a parar allí y pronto la naturaleza cubrió de verde vida ese dolor. Las animalitos encontraron allí un nuevo corredor en sus largos periplos de migraciones y así un nuevo ecosistema brotó. Ese mismo que hace unos sábados me aventuré, junto con muchos otros curiosos convocados por el nuevo boca a boca de Twitter, a ver con los ojos de quienes se fascinan con el mundo de las aves, con sus danzas en el cielo y sus nidos en la tierra, con la sabiduría de estas criaturas que miramos sin ver en realidad. Pero hilemos más fino para entender este mundo, para mi, nuevo. Los COA son “Club de Observadores de Aves” y hay decenas de ellos. Todos están nucleados por Aves Argentinas/Asociación Ornitológica del Plata. Conformados por socios, voluntarios y observadores que se organizan bajo normas propias y arman salidas de observación, actividades educativas (charlas, muestras, etc), científicas (censos, relevamientos, informes) y de conservación (acciones directas, etc.) En el país existen 65 COAs. El que hoy nos abre a esta movida fue creado por tres tuiteros @franalverja, @tuvedengueyque y @unservidor. “Los humanos que hay detrás: Francisco, Laura y Pablo”, nos dicen, a secas para preservar el espíritu de la red social, que invita a aflorar alteregos sin rostros reales, si así gustas. Este grupo en particular empezó con los avistajes hace algo de un año pero, como las salidas no lograban multitudes, se les ocurrió “invitar a otros tuiteros a participar”. En marzo pasado, cuando la temperatura lo permitió, hicieron la primera salida “en serio” y se sorprendieron siendo28 personas. Se vino la segunda con igual convocatoria. Mañana (6/04) será la tercera. El COA Twitter sí que se las trae. Para participar basta con que estés interesado en los pájaros aunque no sepas mucho o que quieras probar algo nuevo. ¿Quién te dice que te descubras una pasión por las aves que ni te imaginabas?  Los chicos nos cuentan: “queremos mostrarles un poco las especies que hay en la Ciudad, a metros del microcentro. Nuestra intención es que aprendan a distinguir especies, que conozcan la variedad de fauna que tenemos, la importancia de las aves, de las plantas nativas, etc. Se ha dicho que “no se cuida lo que no se conoce”. Lo que queremos es que la mayoría conozca la fauna y flora que tenemos en en la ciudad, el resto viene después”. En mi ignorancia siempre pensé que sólo los biólogos se dedicaban a observar la vida natural pero me he sorprendido al saber que este mundillo es una forma genial “de salir a la naturaleza a pasar un buen rato” y que “los observadores de aves en general somos “naturalistas” (no naturistas) que podemos estar horas buscando un pájaro pero también nos pasamos un largo rato hablando de plantas, víboras, comadrejas, ambientes, etc”. Los observadores, gente común con una pasión en común, pasan horas reunidos con amigos, con su pareja o familia disfrutando el aire libre observando aves. También se juntan a ver fotos y debatir y comparten mucho en internet, intercambiando información sobre especies raras descifrando qué es tal “bicho”. Si pensás que en Buenos Aires (o en cualquier otra ciudad grande) estos amantes de la naturaleza no tienen dónde ir, te equivocás. Como nos cuentan: “lugares y espacios para entretenerse no faltan, acaso porque justamente un naturalista es alguien que se entretiene allí donde otros se aburrirían creyendo que no hay nada interesante. Y este país tiene la ventaja de poseer unas mil especies de aves, cuando en Inglaterra la cantidad es similar a la que aquí ha tenido sólo la Reserva Ecológica”. Tengo mucho más que contarles pero basta decirles algo: pasé una hermosa mañana de sábado bajo el sol y entre el verde, encontrando más vida que la que hubiera esperado en un rincón a minutos del Obelisco. Quedé de cama, chica de ciudad que no está acostumbrada a estos trotes 😛 Avistar aves: 100% una aventura que tenés que probar. Por último, un mensaje final que nos transmiten Laura, Fran y Pablo: “es importante ayudar a que la convivencia de las aves en la ciudad se mantenga en el mayor equilibrio posible, porque la presencia de aves es la primera señal de un ambiente sano”. Conociendo lo que nos rodea, lo podremos valorar y así cuidar más. Que así sea. Las fotos son de las genias: NatiPen, GuadaVerona y AnnetaB ¡gracias por su generosidad!]]>



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